Para la mayoría de los aficionados, los retratos son algo muy común, pero no siempre nos salen como queremos, por ello, voy a daros unas pautas sencillas para conseguir retratos perfectos.

Para empezar, la elección de la luz es muy importante, los días nublados son una buena opción pero también pueden realizarse en días soleados, teniendo en cuenta ciertos aspectos como tener cuidado con la luz cenital, pues crea sombras bastante desagradables en los ojos, labio superior y cuello; escoger la luz lateral de las primeras horas del día si deseas potenciar el volumen o la forma de la cara o exponer al retratado a la luz frontal, que aunque sea un poco desagradable ayuda a eliminar las imperfecciones de la piel.
En cuanto a los aspectos formales de la foto, cabe destacar la importancia de la espontaneidad, la pose y la expresión. Cada una de ellas, dependerá de la sensación que quiera mostrar el fotógrafo con la foto, aunque yo recomiendo la toma de la foto en un ambiente relajado para el retratado, donde la espontaneidad surja y con una pose con el torso ligeramente inclinado, pues da una sensación de cercanía y calidez.
¿Conocéis más trucos? ¡Enseñadnos vuestros retratos!