La llegada de un bebé a casa es un momento muy especial y, por ello, los padres y familiares, quieren recoger cada momento del recién nacido, pero ya sabemos que sus movimientos son imprevisibles y difíciles de captar.
Aunque en estos casos, la calidad fotográfica no suele importar demasiado, he querido daros unos truquillos para que esas fotos sean perfectas.

- Antes de tomar la foto hay que elegir el fondo que vamos a escoger, ya que es recomendable un fondo simple y que esté iluminado naturalmente.
- Si las fotos son en interiores se puede utilizar un flash moderado, aunque si es en el exterior, lo mejor es el amanecer o atardecer, ya que las luces centrales del día son muy fuertes y pueden crear sombras.
- A la hora de hacer la fotografía, lo primero es captar la atención del pequeño, para ello podemos contar con la colaboración de alguien que le distraiga.
- La mejor posición para tomarles fotos es ponerse a su altura y nos acercaremos o alejaremos con el zoom.
- Para conseguir la mejor foto debemos captar varias y después seleccionaremos la que más nos guste.
- Por último, otro consejo más, ¡no te limites! Cambia los colores de las fotos a sepia o a blanco y negro y le darás un toque muy especial.