Como complemento al artículo de la
Fotografía culinaria de Linda Lundgren, os mostramos una recopilación de
10 consejos prácticos para realizar por tí mismo buenas fotos a alimentos.
Para todos estos consejos, sobre todo hay que tener en cuenta que el alimento debe lucir
siempre muy agradable y apetecible a la vista del público, puesto que por regla general las fotografías que tomemos son
exhibidas en restaurantes, sitios de comida o
publicidad en medios, como atractivo para sus clientes.

1) Primero hay que realizar los preparativos: elegir un entorno con colores neutros y planos que hagan que la vista se fije en el plato con comida. Si empleas un objetivo angular los resultados mejorarán.
2) La luz es algo muy importante: el flash directo se deberá evitar ya que satura la imagen, en cambio el uso de luz natural combinado con flash rebotado resulta muy práctico ofreciendo unos tonos sugerentes.
3) Siempre hay que tomar en cuenta el balance de blancos, pues estos darán una visión positiva o negativa en los alimentos. Toma como referencia un folio en blanco.
4) Hacer uso de un trípode: es de gran utilidad de modo que se evite el movimiento, con el fin de destacar el alimento y que no se pierda por un efecto borroso debido a una mínima trepidación.
5) Se aconseja también el tomar varias fotografías, todas las que sean necesarias, ya sea experimentando diferentes ángulos, luz o dimensiones, para tener un campo mas amplio de selección.
6) La opción de tomar fotografías en Macro resulta útil para realzar algunos detalles en alimentos que sean muy elaborados, además de que el valor visual y de alimento deseable aumenta.
7) No te limites a fotografiar los platos ya listos. Experimentar fotografiando como se preparan también brinda un margen mas amplia e interesante en los resultados visuales.
8) Las fotografías deben de tomarse rápidamente, pues los alimentos pierden color y forma, y si esto sucede, el alimento no tendrá un aspecto fresco.
9) Hay que cuidar los detalles, buenos o malos. Evitar manchas en platos o manteles, así como resaltar detalles de, por ejemplo, las salsas, que realcen los colores del plato.
10) Por último, y no menos importante, el saber cuando NO tomar una foto es una opción también, pues pueden existir alimentos que por su textura o colores no resulten como una imagen agradable. En estos casos se puede recurrir a tomar fotos de los ingredientes solamente, o bien, seguir intentando una buena fotografía parcial.
Esperamos que estos sencillos consejos te resulten de utilidad. ¿Has fotografiado alguna vez alimentos? ¡Envíanos tus fotos!